Prevención

El estrés y el bruxismo

Muchas personas no saben que padecen bruxismo, sobre todo cuando el hábito es nocturno. Es algo muy frecuente –más de lo que pensamos- y se agravó durante la pandemia. La causa más habitual es el estrés, la ansiedad y la tensión.

“Las consultas se incrementaron en un 20 al 25%, ya que en la medida que la gente pudo acercarse a nuestro Instituto pudimos notar un incremento en las personas que padecen bruxismo”, dicen los expertos de Institutos Odontológicos Buenos Aires (IOBA).

Además del estrés, hay otras causas que pueden provocar el bruxismo, como la malocusión, asimetría esquelética, artritis o trastorno degenerativo e inflamatorio de las articulaciones temporomandibulares. También puede estar causado por trastornos del sueño, como la apnea y los ronquidos. Y a su vez, puede contribuir a la interrupción del sueño.

Según una revisión de 2013 de varios estudios científicos, la prevalencia de bruxismo nocturno entre la población adulta es de aproximadamente un 12%.

Hacer rechinar los dientes es unas 40 veces más potente que masticar.

El bruxismo puede aparecer a cualquier edad. Todas las personas en algún momento tenemos episodios de bruxismo, pero el problema es cuando se manifiesta como una enfermedad crónica.

En el caso de los adolescentes, un estudio reciente realizado en Brasil sugiere que el bruxismo puede ser un síntoma de que los niños sufren acoso escolar.

Según los resultados de la investigación, publicada en la revista especializada Oral Rehabilitación, los niños de 13 a 15 años que experimentan abuso verbal en la escuela tenían una probabilidad de sufrir bruxismo nocturno cuatro veces mayor que otros adolescentes. Eso dio una prevalencia de un 65% de los estudiantes acosados, frente a una del 17% entre la población estudiantil general.

Según la organización Salud Oral del doctor Carter, tanto los padres como los colegios deberían ser más conscientes de este problema, que también afecta a los adultos estresados y ansiosos.

Otro estudio de la Universidad de Tel Aviv concluyó que el 50% de las mujeres israelíes sufren de rechinamiento excesivo de dientes o dolor en los músculos faciales. Ellas lo padecen más que los hombres. Esto tiene que ver con la parte emocional. En los hombres está más relacionado con el estrés. En las mujeres, con la depresión y la ansiedad.

 

Lamentablemente, no siempre hay síntomas y quienes lo suelen descubrir antes, son quienes se despiertan con el ruido a sus parejas.

El bruxismo no es un trastorno peligroso, pero si no se corrige, puede causar lesiones dentales permanentes. En la mayoría de los casos los pacientes con bruxismo acaban teniendo desgaste en las piezas dentales (zonas planas y cantos desgastados), deterioro del esmalte dental, hipersensibilidad aguda y debilitamiento de las encías. También daña la articulación y los músculos implicados.

Por todo esto, se recomienda acudir al dentista ante la aparición de dolor de cabeza y de cuello, molestias en la mandíbula o músculos de la cara, desgaste dental y chasquidos al abrir y cerrar la boca.

 

Consejos para prevenirlo

El bruxismo se presenta a nivel bucal, pero es un problema que tiene su origen en descargas tensionales. Los tratamientos aspiran a reducir el dolor, si lo hay, prevenir el daño dental permanente y disminuir la fricción dental. Es decir, tratan el efecto y no las causas.

Aunque debe ser el dentista quien recomiende el tratamiento más adecuado a cada paciente, lo más habitual es el uso de una férula de descarga. Este dispositivo se usa para dormir y tiene la función de reposicionar los cóndilos – una articulación entre el hueso temporal y la mandíbula- y relajar los músculos de forma progresiva.

Muchos especialistas recomiendan un tratamiento más integral, que incluya cambios en el estilo de vida para sobrellevar mejor el estrés diario y estar más tranquilos. Para ello sugieren adoptar hábitos alimenticios saludables, realizar ejercicio físico, hacer yoga, usar técnicas de relajación de la respiración, darse un masaje o un baño, leer o escuchar música antes de dormir.

Si eso no funciona, hay algunos tratamientos psicológicos que pueden ayudar, como las terapias cognitivo-conductuales, que se centran en el vínculo entre el pensamiento y la conducta.

 

Fuentes:

  • Infosalus.com – MADRID, 29 Ago. (EUROPA PRESS) – https://www.infosalus.com/estetica/noticia-estres-principales-causas-bruxismo
  • Redacción – BBC Mundo – 18 julio 2017 https://www.bbc.com/mundo/noticias-40631290
  • Clarin.com – Sociedad – Vanesa López 04/12/2020 https://www.clarin.com/sociedad/mayor-estres-aumentaron-25-consultas-bruxismo-pandemia-coronavirus_0_FSewnz-Kx.html