Interés general

¿Qué es la Nutrigenómica?

Diferencias entre la nutrigenética y la nutrigenómica

La nutrigenómica es una ciencia nueva e innovadora, surgida hace un poco más de quince años. Estudia la interacción entre nutrientes y genes o cómo los alimentos que comemos pueden modular la actividad de nuestros genes y, entonces, influir sobre nuestro estado de salud.

Por otro lado, la nutrigenética, término conocido en la literatura científica ya hace más tiempo, estudia la otra parte de esta interacción entre nutrientes y genes. Es decir, cómo la genética de cada persona determina respuestas distintas y personales frente a los alimentos. También estudia cuáles son las variantes genéticas que predisponen el desarrollo de ciertas enfermedades.

La importancia de una buena alimentación para la calidad de vida

Ya se sabe, incluso desde la Antigüedad, que los alimentos producen cambios en la salud. Algunos pueden ayudar a sentirse mejor o, incluso, a curar ciertas enfermedades, pero no se sabía cómo. El avance de las tecnologías ha permitido ver qué pasa a nivel molecular.

De manera concreta, la nutrigenómica es la aplicación de herramientas tecnológicas, resultantes de los avances de las genómicas, para definir e identificar “firmas alimentarias” globales. Estas “firmas” reflejan la acción de los nutrientes sobre los genes. Existen nutrientes que pueden etiquetar químicamente el ADN, sin cambiar la secuencia de los genes. Estos cambios llamados epigenéticos, es decir, “por encima” de la genética, influyen directamente sobre la expresión de los genes, actuando como interruptores. Las modificaciones epigenéticas, si bien pueden ser reversibles, en la mayoría de los casos, son bastante estables. Incluso pueden pasar a las generaciones futuras, lo que se llama efecto transgeneracional. Esto significa que hoy su metabolismo puede sufrir consecuencias de carencias o excesos alimentarios que tuvieron sus padres o, incluso, sus abuelos!

La alimentación, entonces, es regulación y resulta que podemos utilizarla para mejorar o mantener nuestra salud. Existen ingredientes en los alimentos, llamados micronutrientes, (como vitaminas, minerales y oligoelementos), que pueden controlar ciertos mecanismos biológicos del cuerpo. Entre ellos, los procesos metabólicos, mediante una modulación de la transcripción de los genes que induce cambios en la producción de una determinada proteína. Se puede utilizar el poder de los micronutrientes en la salud. Se puede pensar en producir alimentos enriquecidos y de alto valor regulatorio, con el objetivo de influir directamente sobre un conjunto determinado de genes encargados de la función metabólica que queremos mejorar.

En casos de enfermedad o carencia, se puede ingerir la sustancia que está faltando en forma de complemento alimentario para recuperarse. Esto no hace que el cuerpo produzca dicha proteína, por lo que deberá seguir tomándola siempre.

¿En qué se diferencian los productos nutrigenómicos del resto de los suplementos dietarios?

La nutrigenómica estudia el efecto que causan los micronutrientes sobre los genes, cuáles se activan y cuáles se silencian. La acción sobre los genes es la más profunda que se pueda hacer ya que allí está la clave de la regulación. Esto hace a los productos nutrigenómicos diferentes a cualquier otro complemento nutricional natural existente.

Los productos nutrigenómicos influyen sobre algunos genes específicos, regulando ciertos procesos metabólicos. Actúan a distintos niveles, tanto sobre los genes como sobre el perfil de las proteínas y de los metabolitos del cuerpo. Se ha podido demostrar su capacidad para restaurar el metabolismo por regulación de las funciones naturales.

La nutrigenómica abre un nuevo camino para la micronutrición combinatoria, que consiste en mezclar varios micronutrientes en combinaciones y proporciones inteligentes. Dichas combinaciones producen una interesante sinergia, ya que facilitan la asimilación mutua y logran regular (activar o reducir) la actividad de determinado grupo de genes para producir o sintetizar más o menos proteínas. De hecho, lo que logra regular y estabilizar el metabolismo es la suma de todos los cambios menores inducidos por cada micronutriente. (Cada uno en forma aislada no traería ningún beneficio). Esta sinergia permite utilizar dosis mínimas, que el cuerpo humano no siente como una gran intrusión o amenaza, ya que están muy alejadas de las dosis máximas de ingestión recomendadas.

El campo de aplicación de la nutrigenómica

Existen recomendaciones generales, que si bien son buenas para todos, no tienen los mismos efectos en cada uno, sobre todo, cuando hay una enfermedad. Si tenemos en cuenta lo genético, podemos conocer la predisposición de una persona y, a partir de allí, prevenir y regular antes de que se diagnostique la enfermedad.

En efecto, el mayor campo de aplicación para la nutrigenómica es en la prevención. En este sentido, uno de los objetivos es mejorar el diagnóstico precoz de una enfermedad a partir de los marcadores biológicos. Es decir, el conjunto de cambios y desregulaciones menores, que juntos, anuncian la enfermedad.

Desde este punto de vista, el enfoque nutrigenómico, previene los desórdenes del metabolismo y busca poder evitar la ingesta de medicamentos o retardarla lo más posible. No se opone a la medicación sino más bien la complementa. Puede ayudar a compensar los efectos negativos de algunos medicamentos muy fuertes y/u optimizar los efectos positivos. En el caso de gente mayor, que debe tomar diariamente determinados medicamentos, serviría para optimizar el efecto de los mismos, además de mantener y prolongar la vitalidad y la buena salud.

Por Nathalie Constantin, graduada en Ciencias Naturales, con especialización en Bioquímica y en Biología Molecular. Colaboradora científica en el Centro Integrativo de Genómica de la Universidad de Lausanne, Suiza.