Interés general

Nutrigenómica humana: su efecto en la epigenética

Nutrigenómica

La Nutrición Genómica o Molecular estudia a la vez el efecto de nuestra genética sobre los alimentos que ingerimos (nutrigenética) y el efecto de los alimentos en nuestra genética (nutrigenómica). Estos incluyen cambios genéticos y epigenéticos.

El objetivo fue describir cómo los alimentos pueden modular la información genética de un individuo para estimular o inhibir la expresión de genes asociados a ciertos desórdenes y patologías. La alimentación cumple un rol importante (aunque no muy difundido) en patologías como síndrome de ovario poliquístico, diabetes, enfermedad cardíaca, obesidad y cáncer, y en desórdenes de la reproducción.

En conclusión, la nutrigenómica tiene un gran potencial para ampliar las incumbencias de la nutrición, y colaborar con la medicina desde la prevención hasta el tratamiento. Aún falta investigación y desarrollo de técnicas para que sea aplicado en la práctica clínica, pero las perspectivas son prometedoras.

El advenimiento del estudio del genoma humano, los avances tecnológicos en biología molecular y la integración de la nutrición clásica dio lugar al auge de una nueva disciplina, la Nutrición Genómica o Nutrición Molecular. La Nutrición Genómica tiene un gran potencial preventivo y terapéutico sobre desórdenes y enfermedades poco conocido, lo que permitirá mejorar las guías y recomendaciones dietéticas personalizadas que redundará en una mejor calidad de vida.

Las bases conceptuales de esta nueva área de investigación genómica pueden ser resumidas en cinco apartados:

  • Las sustancias químicas comunes presentes en la dieta pueden afectar el genoma del humano, de manera directa e indirecta, al alterar la expresión génica.
  • En algunas circunstancias, y en ciertos individuos, la dieta puede ser un factor de riesgo serio para el desarrollo de determinadas enfermedades.
  • Algunos genes son regulados por la dieta (forma normal y variantes comunes) y es probable que jueguen un papel en el inicio, progresión y/o severidad de las enfermedades crónicas.
  • El grado en que la dieta puede influir en el balance entre el estado de salud y las enfermedades depende de la composición genética individual.
  • La intervención nutricional basada en el conocimiento de los requerimientos nutricionales, estado nutricional y genotipo (ej. nutrición personalizada) podría ser utilizada para prevenir, mitigar o curar enfermedades crónicas degenerativas.

La Genómica Nutricional se divide en dos áreas de estudio: nutrigenómica y nutrigenética. La nutrigenómica estudia el efecto de los nutrientes de la dieta en la persona y analiza cómo estos afectan la expresión de genes específicos. La nutrigenética estudia la respuesta de los individuos a diferentes alimentos en base a su constitución genética (1).

Los conocimientos derivados de la nutrigenómica y su efecto sobre la epigenética permitirán proporcionar las herramientas para entender y controlar la epidemia mundial de enfermedades crónicas específicas, particularmente la obesidad, el cáncer, la enfermedad cardiovascular, la diabetes y las enfermedades neurodegenerativas, entre otras.

A tal efecto, se debe tener en cuenta los compuestos bioactivos de los alimentos en sí mismos e incluso de los patrones alimentarios. Los alimentos son entidades biológicas dinámicas que pueden encontrarse en estado natural o ser producto de procesos industriales, que presentan características variadas y particulares tales como su estado de materia, su grado de conservación, su contenido de microorganismos, el tipo y cantidad de cada uno de sus componentes, entre otros. Esto afectará su biodisponibilidad, en qué proporción liberan los componentes individuales de su matriz, la tasa de absorción de cada uno de ellos en el lumen intestinal, el grado de metabolización de los mismos en las células periféricas del organismo y su eliminación .

Considerando lo previamente referido, se puede vislumbrar que la nutrigenómica es un campo altamente complejo, en el que mapear las respuestas de las células o tejidos que conforman el organismo a las distintas propiedades de la dieta requiere de una comprensión profunda de diversos aspectos de distintas ciencias, así como de los desarrollos tecnológicos en cada una de ellas. de enzimas que catalizan cambios epigenéticos .
El objetivo es describir cómo los componentes de los distintos alimentos pueden modular la información genética de un individuo para facilitar o inhibir la expresión de genes asociados a ciertos desórdenes y patologías.

Epigenética

La epigenética hace referencia a los cambios reversibles en el ADN, que hacen que unos genes se expresen o no dependiendo de condiciones exteriores, sin alterar la secuencia del ADN. Nuestro epigenoma cambia día a día y del día a la noche, obviamente sin mutaciones.

Genética, epigenética Y nutrición

El enfoque nutricional tradicional consiste en evitar deficiencias de nutrientes según valores poblacionales . Esto es criticado por ser reduccionista ya que, al trabajar con estudios poblacionales, se pierden los efectos que los alimentos tienen sobre el genoma y epigenoma en cada individuo. Tampoco se considera la microbiota particular y la inmunidad en la mucosa intestinal –de las que se conoce su gran importancia- o las diferencias en la absorción y metabolización de los nutrientes. Además, evalúa un nutriente a la vez, no la combinación de todo lo que se ingiere. Esto se evidencia en la baja reproducibilidad de experimentos nutricionales entre individuos y hasta en uno mismo.

La nutrición moderna busca una alimentación personalizada para modular la genética. Toma en cuenta la predisposición, la microbiota, la forma de absorber y metabolizar todos los nutrientes a la vez. Con los estudios nutrigenómicos podría desarrollarse la alimentación personalizada, ya que la expresión de genes es susceptible a los hábitos alimentarios y está relacionada con las influencias ambientales.

Actualmente el tratamiento de las enfermedades crónicas consiste en manejar los síntomas y tratar de ralentizar la evolución, pero una vez que la patología ya está establecida y se hizo el diagnóstico. Los nuevos paradigmas apuntan a moderar el estilo de vida para que la enfermedad se instale lo más tarde posible o no suceda. Toma fuerza la postura de que cada uno es responsable de su salud (y de la salud de nuestra potencial descendencia) según los hábitos de vida que elijamos.

La nutrigenómica tiene un tremendo potencial para revolucionar el entendimiento de la nutrición, particularmente la nutrición individual, y colaborar con la medicina desde la prevención hasta el tratamiento. Frente al desarrollo contemporáneo de terapias génicas y farmacológicas, un manejo individual de la dieta representa una opción sumamente económica y con menores efectos adversos potenciales que vale la pena intentar.

Aún falta mucha investigación y desarrollo de técnicas para que sea aplicado en la práctica clínica, pero las perspectivas son alentadoras.

Declaración de conflicto de interés: No existen intereses financieros en competencia.

Fuente: www.raem.org.ar
Autores: CASTILLO MS, CHAUD VG, DEL PINO LV, FOGLINO E, FRANCO SEGOVIA M, GASPARIN A, PEREZ BL, OSCARIS MELCHIORI J, SANHUEZA N, TICONA F, OTERO P, FENILI CA.
Fecha de Publicación: 2020